
Siempre que salgo de claseTe pillo en la cocinaembadurnada de harinaCON LAS MANOS EN LA MASA
niña no quiero platos finos
vengo de las clases y no me apetece pato chinoa ver si me aliñasun gazpacho con su ajo y su pepino
En toda regla hay una excepción, y aquí también la hubo. Una factoría de ternura; un mundo de ilusión, de títeres y de papel charol. Aunque por desgracia sólo era éso, una ilusión.